miércoles, 15 de mayo de 2013

La cama familiar

Después de un parón inesperado pero necesario aquí estamos de vuelta. Hemos recuperado fuerzas y tenemos nuevas cosas que contaros. Por ejemplo, que el lunes el cartero nos dejó una grata sorpresa en el buzón (menos mal que los abuelos se habían encargado de proteger con delicadeza y cariño el paquete...): La cama de mamá.



La cama de mamá.
Autores: Joi Freed-Garrod y Morella Fuenmayor (ilustraciones).
Ediciones Ekaré.
Barcelona, 2011 (9º edición). 

La cama de mamá es un pequeño libro con una historia encantadora que surge de la unión de unos breves textos con unas ilustraciones que cumplen su función perfectamente. Contemplándolas me ha entrado un ataque de nostalgia, las páginas refrescan el recuerdo de aquellas imágenes de los cuentos de mi infancia, tiernas, detallistas, muy alejadas de los provocativos trazos y a la simplicidad de los cócteles de colores a los que estamos acostumbrados hoy en día.  

La historia es otro cuento. Yo no sé cómo o a qué jugabais en vuestra infancia. Os contaré un secreto: yo también tenía una "cama de mamá". En este caso, una cama de papás. Una colchoneta gigante sobre la que dar imparables volteretas, con una colcha eterna, que lo mismo servía para hacer de mar cuando jugabas a piratas, que de balsa, que de nave espacial. Por más peluches que pusieras encima siempre quedaba espacio. Apagabas la luz y vivías cientos de aventuras (para mayor cachondeo de mi hermana, cinco años de madurez jugaban a su favor). Las camas de matrimonio son el castillo de todo niño (o niña) que se precie. Siempre existe el riesgo de sufrir alguna regañina por desarmar las mantas o por introducirte en ellas con la ropa de la calle. Pero todo eso forma parte del juego. En este libro la cama de mamá, aparte de todo eso, es el refugio familiar. El lugar cálido y seguro en el que los hijos se albergan cuando necesitan tranquilidad y cariño. 

Vamos, que nos ha gustado mucho. Tengo la costumbre de leer siempre los cuentos sola antes de compartirlos con Vida y con Alana para evitar sorpresas desagradables, para saber cómo enfocar la lectura o para prever posibles problemas o atascos (no todos los cuentos están pensados para ser leídos en voz alta). En el primer contacto con este libro vi que, como con tantos otros, la historia nos iba a llevar a algo más que a una conversación sobre cómo Alana y Vida saltan y trastean por la cama de sus abuelos o sobre la suya propia. Y es que la cama de mamá era, efectivamente, la cama de mamá. ¿Y dónde estaba papá?

Primera lectura con ellas: "¿Mamá, y el papá de Zacarías dónde está?". Perfecto. Joi Freed-Garrod me había regalado un precioso momento para hablar sobre las familias. Es asombroso cómo un niño puede pasar de la mayor de las sorpresas a la integración total de la diversidad social. No deja de fascinarme la inteligencia infantil. La cama de mamá es un perfecto ejemplo de cómo un libro puede servirte para desterrar prejuicios sin la necesidad de expresarlo siquiera. ¡Cómo se agradece!

Sed felices. Disfrutad de la diferencia.

* Podéis echar un vistazo al interior del libro en la página de la editorial: http://www.ekare.com.ve/la-cama-de-mama/

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